Médicos del Mundo

viernes, 28 de octubre de 2016

Ser

Es más importante "ser" que aparentar.
Lección que va íntimamente ligada a la vida adulta.
"Eres" quieras o no, cuando actúas, cuando tomas una decisión y no la otra, si sigues a tus pacientes, si te desvelas toda la noche por seguir su curso clínico porque así estás más tranquila y ya tienes en tu mente todo el cuadro clínico y su evolución con lo cual eso te convierte en una persona privilegiada para seguir su progreso.

Eres, cuando quieres, cuando amas, cuando te entregas... cuando dejas de hacerlo.

Y cuando te das al otro y te dejas conocer, entonces, vives, evolucionas, eres más tú. O una versión más completa de tí misma porque esas "personas espejo" que nos encontramos por ahí nos ponen frente a nuestras virtudes y defectos y no queda más remedio que mirar donde no queremos mirar y asumir y reparar esas faltas. Siempre buscando la mejor versión de nosotros mismos.

Y cuando vuelvo a casa, regresan las buenas sensaciones. Otras veces, las "nubes negras sobre la cabeza" que diría Frank McCourt (el autor de Las Cenizas de Ángela, señor resiliente donde los haya) regresan en la soledad, porque ya no hay distracciones ni compañías.

Y quizá parte de la lección sea esa. Saber que siempre volvemos a estar solos con nosotros mismos. Y que si es con nosotros con quien hemos de vivir, más vale conocernos bien, querernos y estar a la altura de nuestros propios valores.

sábado, 21 de mayo de 2016

Familióloga echa a volar

El tiempo vuela, y la semana que viene... ¡me mudo! Trabajo e independencia, ambas de la mano, con ganas e ilusión y algo de nervios pero más leves ahora que al menos la mayoría de las gestiones están hechas.

Me espera una islita cercana, aunque aún no la conozco, con fama de gente acogedora y amable, con la primera cena de residentes a la vuelta de la esquina y eso, todo un giro de 180º en mi vida que esperaba desde hace años, que parecía lejano y que, sin embargo, ya está aquí.

Así que pasamos de "las visicitudes de preparar el examen MIR" al resultado de dicho esfuerzo, una aventura nueva con todo lo que ello conlleva. Ya no se trata de memorizar y libros amontonados en el escritorio, ahora es más cuestión de hacer historias clínicas decentes (eso para empezar), de comunicación médico-paciente, empatía, escucha activa, descartar diagnósticos progresivamente y aprender, poco a poco, a manejar la incertidumbre diagnóstica haciendo uso de los conocimientos y el sentido común.

Así que eso, pronto nuevas noticias y anécdotas. Nos vemos por estos lares :)


jueves, 31 de marzo de 2016

A un mes del... Enter.

Tenía miedo de que llegara "el día D" y yo sin haber estudiado más (nunca parece suficiente).
 
Ahora, más relajada, con dos meses de vacaciones a mis espaldas y una fecha para elegir mi plaza, la cabeza vuelve a trabajar a mayor velocidad.
 
Me lo puedo tomar con relativa calma (al fin y al cabo, es un mes). Pero me voy moviendo, preguntando a residentes, ordenando prioridades mentalmente, planificando mi futuro.
 
Una cosa está clara: la especialidad. Me decanto por la Medicina Familiar y Comunitaria.
 
Social, humana, completa, longitudinal (que no tan transversal como las hospitalarias) y, también, cómo no, con su dosis de ciencia aplicada con la mayor humanidad posible (el famoso enfoque biopsicosocial).
 
Ahora mi mayor duda es la isla en la que quedarme. Como isleña, me decanto por no separarme del mar, del acento cantarín y las "eses aspiradas" que pasan casi desapercibidas al final de cada palabra.
 
Por un lado, en mi isla, tengo a mi gente, tengo dos hospitales grandes, muchos centros de salud docentes, caras conocidas desde la facultad. Mi pareja, mi familia, mis amigos.
 
Por otro lado, a una hora de avión tengo la isla que más me está entrando por los ojos últimamente, La Palma. Con su observatorio de astrofísica, su población rural, su hospital y sus alquileres mucho más baratos (y amplios) que los de aquí. Con menos guardias al mes. Con otro ritmo de vida.
 
Soy de carácter tranquilo así que creo que encajaría bien allí (y los saltos en avión están ahí, para los fines de semana sin guardia). Yo sigo informándome y cavilando. Pero una parte de mí quiere expandirse y conocer cosas nuevas, y no dejo de pensar.
 
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Jorge Drexler - La Edad del Cielo
 

martes, 9 de febrero de 2016

Waiting... and resting

Ya pasó el tsunami. Ahora la moneda está echada y lo que tenga que ser, será. Puedo tener la conciencia tranquila porque lo hice lo mejor que estuvo en mi mano y fui constante. No me atrevo a tirar voladores todavía (no está ni la plantilla provisional) pero los resultados estimados son esperanzadores y puede que consiga la plaza que quería. Pero bueno, esto depende un poco del azar también, de cómo bailen los números en la elección de plazas. Y antes que eso, de las impugnaciones y el número que me de finalmente el Ministerio que es quien tiene la última palabra. Mientras tanto, un merecido descanso y un repaso a esa lista de "cosas que hacer después del MIR" que por ahí anda :) Gracias a todos por los ánimos que me han ido dando a lo largo de esta travesía y ya postearé algo cuando las cosas estén más claras xD

miércoles, 13 de enero de 2016

Bloqueos temporales

Me ha pasado en las últimas dos semanas,

Días en los que la cabeza no quiere arrancar, que parece que estés tirando de un bloque de 50 kg que se niega a deslizarse por el suelo.

A estas alturas, con tan poco recorrido por delante, ¿a qué viene eso?

Supongo que por eso mismo, me he autosugestionado. Tan poco tiempo y aún tanto por aprender. Las netas toman otros significados en mi cabeza y las posibilidades de futuro, en ocasiones, se vuelven  casi tangibles y catastrofistas.

Algo poco realista porque en realidad, si tomamos como referencia a mis últimos simulacros, la cosa no va mal.

Supongo que es el "efecto preMIR".

Trataré de centrarme un poquito más en el presente, en aprender algo cada día, en seguir andando. Si he podido caminar hasta este punto sería un poco absurdo sentarme en medio del camino sin avanzar hasta el final, hasta mi máximo.

A menos de un mes del "simulacro 37" (oséase, el propio MIR), este es mi estado. Oscilo entre momentos geniales y momentos de bloqueo enfocados a un futuro que aún no se ha materializado.

Poco a poco creo que voy saliendo de eso, eso espero. Al menos he hecho autocrítica, a ver qué tal se da mañana.

A levantarse y poner el pie en la biblioteca, con un poco de música clásica y a por ello.

¡Besos!

martes, 1 de diciembre de 2015

Black Friday, luces navideñas y... ¡2 meses!

Aparte de una pequeña transgresión (escaparme dos horas para dar un paseo y comprar par de caprichos), me estoy "portando bien" en esta fase que llamamos 3ª fase/fase de consolidación II.

Sigo el ritmo, de alguna manera me he acostumbrado a la velocidad y el "modo esponja" y a no fustigarme con esos simulacros que salen "raros" de cuando en cuando. La experiencia es un grado y sé que si entro en ese bucle del cual es difícil salir, me desmoralizaré y mi rendimiento bajará.

Estoy en una fase más zen, más al estilo de "haz tu mejor MIR", "mantén horarios razonables", "no sacrifiques tus domingos ni la hora de correr antes de cenar". Mis pequeños consejos que me ayudan a mantener el equilibrio. Porque sí, cada vez pienso más que esto es una cuestión de equilibrio. Que sí, que puedes quemarte entre 10-12 horas estudiando todos los días un tiempo pero eso te agotará y pegarás un bajón casi sin saber por qué.

Es más como una maratón. Esfuerzo persistente, pero sostenible. Así que tiene que haber algo de estructura y salud de por medio.

Así que he decidido darme una palmadita en la espalda por haber llegado cuerda hasta este punto de mi preparación. Y si he podido hasta aquí, podré estos dos meses más.

Es curioso cómo las analogías con el deporte se parecen a veces tanto a la vida (o como mínimo a la vida MIR que es de lo que va esta entrada xD). Pero sí, tiene sustancia el asunto.

Podría ponerme a desvariar sobre ello ahora pero ya me va entrando sueñito.

Good night!

Les dejo con una canción que me recuerda a tiempos más locuelos ;)





(but I'm OK really!!)

jueves, 5 de noviembre de 2015

Noches insomnes

Todo tiene su explicación. Un dolor de cabeza que te descuadra el horario de sueño y se resiste a desaparecer, que hace que el día se convierta en un despertar tardío y te devuelve a ese horario de sueño que estabas empezando a reestructurar después de esa última salida de fin de semana.

Pero bueno, ahora no me quejo. Si bien mi objetivo es recuperar el ritmo diurno sin un exceso de bostezos, ahora estoy tranquila. Silencio en la casa. Música clásica en mis oídos. Una infusión y un libro que me va atrapando poco a poco. Sé que mañana estaré cansada pero ya que mi ciclo circadiano obliga (estoy siguiendo la regla de los 15 minutos en la cama sin dormir equivalen a levantarse, irse a otra habitación, hacer algo tranquilo, volverse a acostar cuando venga el sueño --> asociar cama = dormir).

Eso sí, no he podido resistir la tentación de coger la pantalla un ratito para compartir este momento inspiracional nocturno con ustedes (o vosotros, que se diría en "La Península").

Entre unas cosas y otras estaba pensando en la ciencia, en mi vocación científica desde pequeñita, en lo que me gusta leer y teorizar sobre psiquiatría... una cadena de pensamientos que me trae nuevas inquietudes. Otros libros que quiero leer (por mucho MIR que haya, mis 30 min de lectura antes de dormir son sagrados), especialidades atractivas (también Medicina de Familia, que no está descartada y me gustó durante la carrera). Así que, dos cosas:

1. Una pregunta al viento, para que la recoja algún alma sabia: ¿cuáles son las características de personalidad de un (futuro) buen psiquiatra? Imagino que, como en todo, parte se forjará por el camino. Pero la materia prima también es importante.

2. Una cita (que fue la que me llevó a decidirme a escribir esta noche):

"Testigos del regreso de la claridad, todos los miembros de la tribu abandonaron la cueva. El día volvió a ser igual de caluroso que antes y de la extraña mancha que había engullido el sol no quedó rastro alguno.
Anar se sentó en el suelo mirando el firmamento sin pestañear, aún extasiado por la novedosa demostración de la madre de todas las cosas. La misma que les recordaba, una vez más, que ella y nadie más que ella era la que decidía sobre sus vidas y las de todas las cosas que los rodeaban.
Como siempre había sido".

La tribu maldita - Víctor Fernández Correas

Una novela sobre el mundo de Atapuerca, que recomiendo ;) Anar es el sabio de la tribu.

Y ya por último, como bonus, un par de cositas para combatir el insomnio (¡sin pastillas!). Por lo menos para tratar de crear hábitos sanos y duraderos sin tolerancia, dependencia ni efectos adversos.


Yo estoy practicando (salvo con la excepción de haber retomado el ordenador a estas horas -eso sí, con la iluminación de pantalla al mínimo posible-), vamos a ver si logro mi objetivo.

¡Buenas noches!, lo voy a intentar otra vez :)